Cayendo en sueño profundo, con una terrible apnea ¡Vaya! Que dolor de cabeza el cuerpo se aflojaba y cada vez era más pesado;
Justo en el manto estelar encontraba la mirada que tanto buscaba ¿Qué ha pasado? ¿Gloria divina? ¿Tierra prometida? Aquellas historias que tanto escribía.
Mirada reconocida, sonrisa que en mi mente vivía, voz que escuchaba entre las rimas y los versos de aquel viejo cuento.
¿En dónde me encuentro? Un castillo, un bosque, una luna maravillosa como ninguna, con una falda parecida de gitana ¿Qué ha sucedido? Un abrazo, un encuentro, el momento es perfecto;
Una espada, un arco, una flecha, me he topado con un guerrero; Un beso, una caricia, un tiempo, esto debe ser eterno.
La flora y la fauna, que preciado y maravilloso momento, unas manos que recorren mi cuerpo, esos besos que están fuera del tiempo.
Despertando, viendo, analizando cada instante ¿Qué ha pasado? Caminando, parafraseando, escribiendo ¿Cuándo será ese tiempo?
Tanto escribía, tanto anhelaba, tanto pedía, tanto suplicaba, ahora mi alma añoraba la mitad que tanto al cielo imploraba, conociendo a ese ser fuera del tiempo, siendo alguien mágico y de esfuerzo.
¿En dónde se encontraba? Podría estar a un costado, a la vuelta de la esquina, pero yo no le veía.
Recostada en el jardín, observando, dibujando en el cielo ¿Qué habrá en ese firmamento? Llega de nuevo, una parálisis del sueño.
Te he encontrado nuevamente y no pienso perderte ¿Cómo te busco en dónde yo me encuentro? Viajo en el tiempo y no, no te veo, solamente en estos sueños.
Despertando, pensando y también llorando ¿Qué hago con esto que está pasando? Iré por una limpia: Romero, sal, eucalipto, danzare en el jardín como en el viejo tiempo, desempolvando mi pandero.
¡Gitana! Me gritaban, pero no sabían lo que mi alma guardaba; huyendo del abismo ¡Qué fastidio!
Un momento de cordura y poca locura, ¿Cuánta lógica tenía que caber en mi mente si siempre te tuve enfrente? Te reconocí después de tanto, mirada inocente, labios carmesí, lleno de vida ¡Has regresado alma mía!
Siempre fuimos dos, nos dividimos, vivimos, conocimos, también aprendimos de manera hostil, hasta llegar al hastío; Por fin coincidimos, dos almas en una, momento exacto, tiempo perfecto.
Amando, besando y rimando, quizá hasta bailando, siendo fuego, siendo aire, teniendo la certeza de nuestro momento.
Una vida, dos vidas, tres vidas ¡Las que sean! Llévame en tus brazos, porque en tus abrazos encuentra la calma, una vieja gitana.