Juan un poco despistado: Pero, si son las.. ¡Carajo 9:00 am! Tengo que irme a una reunión, te aviso más tarde ¿Te parece?
Helena: ¿Reunión? No me habías comentado nada respecto a ello.
Juan: ¿Acaso tengo que decirte toda mi agenda?
Helena: No, pero, estoy acostumbrada a (viéndolo a los ojos)
Juan: Vamos para la misma historia, Helena, lo siento, soy hombre de negocios, nos vemos más tarde.
Helena: Te amo.
Juan volteando los ojos, saliendo de su apartamento, veía de reojo como Helena hacía una ligera mueca.
Pasaron las horas mientras Juan se ocupaba de sus multiples pendientes, llegando a él una notificación: “Te extraño, te adjunto esta fotito… Beso.” Juan se sonrío de lado, dejando su celular a un costado, pasando las horas, siendo ya las 11:00pm, llegando a su departamento, vio a Helena en su recamara, mientras él se quitaba la corbata: ¿Qué hiciste hoy? Yo tuve un día algo movido, posiblemente vea a los chicos está noche, me llamo Armando y será buena puntada para vernos.
Helena con su mirada cristalizada: Es la sexta vez que haces esto Juan
Juan con cara de sorprendido: ¿Hacer qué? ¿Ahora qué te pasa?
Helena secándose las lágrimas de sus ojos: Esto, de dejarme con la invitación ahí, pero ¿Sabes qué? Vete.
Juan: Yo te dije que te avisaba y no lo hice, después…
Helena interrumpiendo: ¿Después qué? Te hablo Armando y viste más factible irte, es más, ni siquiera tomarme en cuenta, tenemos meses que no salimos ¿Qué te pasa?
Juan: ¿Qué, ¿qué me pasa? La pregunta es para ti, estoy harto de estos dramas, de tus malditas exigencias, si no te avise antes es porque se me olvido, y no te daré más explicaciones, de verdad que te encanta amargarme el día.
Helena sollozando, llenándose de rabia: Tienes toda la razón.
Juan con un tono irónico: Claro que la tengo, no me esperes despierta.
Regresando Juan de aquel recuerdo, mientras secaba sus ojos: Fui tan idiota, lastimé a la única mujer que me ha amado realmente. Y ¿Este sobre? ¿Qué es?
“Citación para la diligencia de notificación personal.,,”
Pero ¿Qué es esto? Y mi honorable abogado está de vacaciones justo cuando más lo necesito.
En tanto en la casa de Andrea, ella un poco nerviosa esperando a Hugo, tomando un poco de agua escuchaba que llamaban a su puerta, yendo de manera rápida a abrirle, saltando a sus brazos: ¡Amor! Te extrañe mucho.
Hugo un poco sorprendido: ¿A qué se debe tanta efusividad de parte tuya?
Andrea: A que tenemos días sin vernos ¿Saldremos?
Hugo: Sí, si claro, pero antes que otra cosa, necesito decirte que iremos a la casa de mis padres el día de mañana.
Andrea: ¿Mañana? Me parece bien.
Hugo: ¿Cómo te fue con las chicas?
Andrea pasando saliva, y con una ligera sonrisa: Bien, bien, ya sabes están un poco locas.
Hugo acercándose al oído izquierdo de Andrea: Imagino que es así ¿Tomaste?
Andrea entre cerrando sus ojos: Un poco solamente ¿Por qué?
Hugo tomando la cintura de Andrea, girándola lentamente hacía el: Por nada
Andrea tenía una sensación de temor hacía su prometido, así que se alejó lentamente de él, dejando su bolso al descubierto: Iré al tocador, para ya irnos ¿Te parece?
Hugo sin despegar su mirada: Adelante, no tardes.
Mientras Andrea se maquillaba los labios, algo llamó la atención de Hugo- Que curioso, esta pulsera nunca la había visto.