Ámame con el deseo, el odio, hazlo hasta no poder más,
Embiste mi cuerpo, llévate mi alma, deja en mi toda cicatriz de tu sádico amor;
Ámame con fuego, quema mis entrañas, hazme hervir de deseo,
Ámame con tu instinto, haz gritar cada partícula, célula de mi cuerpo, hasta llegar al extasis de tú deseo.
Ámame sin misericordia, no te detengas hasta que no tengas fuerza,
Hasta que tus manos estén cansadas de acariciar mi cuerpo rasgado,
No detengas tu deseo, no dejes de hacerlo aún escuches mi suplica, aun sientas que piedad te pido;
Ahí cuando tu cuerpo cansado se detenga, verás la sonrisa en mi rostro,
Mis últimas palabras, suspiros y lágrimas por ti;
Amado mío, te irás con nueva vida, porque amaste sin medida